Cromoterapia: el lenguaje del color
Terapias energéticas

Qué es la Cromoterapia: el lenguaje del color

Dicen los sabios que los colores tienen un lenguaje propio causando efectos en el sistema nervioso, pero también emiten vibraciones, excitan, calman, influyen en los estados de ánimo y dan energía. Saber disfrutar de estos beneficios es como tener a mano un instrumento que permite a cada uno de nosotros vivir con más armonía. Para lograr esta armonía aquí hablamos sobre la Cromoterapia: el lenguaje del color.

Las preguntas más frecuentes de una persona interesada en saber cómo puede recuperar o mantener su salud física y mental,  son: ¿quién puede ayudarme a conseguirlo? ¿Qué debo usar? ¿A quién y dónde debo acudir?

¿En qué consiste la Cromoterapia y qué es?

La cromoterapia tiene usos terapéuticos gracias a la naturaleza del color y la vibración. Debe ser hecha por profesionales cualificados para su aplicación, conduce al equilibrio biológico y energético necesario para obtener lo que se desea.

Casi todas las llamadas medicinas alternativas tienen algo en común; utilizan vibraciones, por lo que el concepto de medicina vibracional es cada vez más común.

Lo que distingue a la Cromoterapia de otras terapias es el sistema que utiliza. La vibración como medio terapéutico es el efecto conductor y regulador que tiene el color, que permite conducir con precisión sus vibraciones y complementarlas con el resto. Mejorando los efectos de las otras terapias con las que se puede combinar.

La luz es la única constante universal. Al ser filtrada obtenemos los colores, que son capaces de actuar sobre los mecanismos biológicos de la manera más adecuada para cada necesidad y con gran eficacia. La naturaleza de la luz anima la vida; los colores son el reflejo de esta animación.

Los seres vivos están compuestos por sistemas complejos. Somos, sobre todo el ser humano, somos máquinas de gran precisión y complejidad.

Colores primarios

Básicamente, todos nuestros sistemas biológicos están formados por células y éstas se comportan de manera autónoma y específica, requiriendo para su supervivencia una renovación de sus fluidos.

Lo primero que se pone en funcionamiento en la célula fecundada que luego da forma a nuestro ser, es en la vibración, un sonido, y mientras persista, la vida también persiste.

Las células son la base de nuestra biología y por lo tanto de nuestra vida, pero necesitamos renovar nuestros fluidos y regenerarlos.

Estos tres principios corresponden a los colores primarios, es decir, que no contienen ninguna mezcla en su composición.

Las células de color amarillo, mantienen su ritmo vibratorio, sus sonidos y con ello el orden y la armonía en todo el ser holístico que somos.

Los fluidos azules, que en estado líquido llevan “vida” y en estado gaseoso se protegen, son sin duda el vehículo necesario para movilizar la energía, el Chi, en nuestro cuerpo.

La sustancia de color rojo no sólo representa la sangre, sino también el principio de la oxidación básica de nuestros procesos bioquímicos.

Compensar para equilibrar

La naturaleza nos muestra con sus constantes ejemplos lo que los colores alimentan, purifican, sostienen o reflejan nuestro estado de salud y las necesidades que debemos satisfacer.

El verde, los colores frescos, son la expresión de la purificación; limpian nuestro cuerpo, facilitando la renovación de nuestros fluidos.

Por lo tanto, cuanto menor sea la ingesta de alimentos de este color, mayor será la necesidad de utilizar filtros verdes de cromoterapia. Para limpiar nuestro cuerpo y facilitar sus condiciones de higiene.

El naranja y los colores cálidos en general, como los cítricos, son la representación de la química orgánica, tanto para los animales como para las plantas. Las frutas son alimentos ricos en vitaminas, nos dan vitalidad y facilitan las reacciones químicas que nuestro cuerpo necesita. Por lo que cuanto menor sea la cantidad de fruta ingerida, mayor será la necesidad de utilizar este color a través de la cromoterapia, para revitalizar nuestros tejidos.

Los colores violetas no son aparentemente abundantes en la naturaleza, lo mismo ocurre con los oligoelementos, que no son visibles a simple vista pero están presentes en todos los procesos biológicos.

Los granos enteros son ricos en oligoelementos y cuantos más pequeños se ingieren. Mayor es la necesidad de compensar su carencia con los filtros violetas de la cromoterapia para regular y equilibrar nuestros procesos vitales.

Para enfrentar las necesidades naturales del cuerpo, la cromoterapia aparece como un instrumento para compensarlas, permitiendo una vida más armoniosa. ¡Pruébalo!

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