Terapia Bioenergética Cuántica
Terapias energéticas

¿Conoces la Terapia bioenergética cuántica y sus beneficios?

¿Qué es La Terapia Bioenergética Cuántica y sus Beneficios? A lo largo de los años, el hombre ha tratado de comprender cómo funciona el ser humano a nivel interno, además conocer los factores que condicionan su salud. A medida que la medicina avanza en relación con el conocimiento y el funcionamiento de nuestro cuerpo, se hace cada vez más evidente que el hombre debe ser visto como un todo y ser analizado como tal.

Han surgido nuevas tendencias para analizar al hombre de forma holística, (holístico viene de la palabra griega “holos”, que significa total), y en consecuencia abarcando una comprensión de la relación energía-humano.

El universo está compuesto de energía, pero también de información, como nosotros. La comprensión de lo que realmente significa la “energía” y cómo nuestro organismo puede adquirirla, convertirla, almacenarla y utilizarla es la clave para entender cómo funciona nuestro organismo. Al entender cómo funciona, empezamos a conocernos mejor, por increíble que parezca.

¿Cómo funciona nuestro organismo?

Analizando nuestra parte física, científicamente verificamos que la energía celular está presente en una molécula conocida como ATP (trifosfato de adenosina), sintetizada a través de los alimentos y la luz solar. En cada célula esta vibra cada diez milésimas de segundo, hay alrededor de dos millones de moléculas de ATP formando dos mil millones de vibraciones por segundo en cada célula humana.

La materia es energía, la energía es información, y todos los procesos de transmisión de información son procesos de transmisión de energía.

El hombre representa un conjunto de varias formas de energía. Así, en el cuerpo humano encontramos energía mecánica (química, térmica y sonora), electromagnética (eléctrica, magnética y luminosa) y energía cuántica (condensada, en los quarks, y libre en los leptones, materia oscura y energía oscura).

Cada persona tiene una identidad como frecuencia, que es el resultado de todas las energías del cuerpo físico, emocional, mental y espiritual.

Nuestra frecuencia individual afecta e interfiere con todas las personas y lugares por los que transitamos. Por eso el crecimiento de cada persona afecta al crecimiento de todo el planeta. Cuando cambiamos nuestra frecuencia individual, interferimos energéticamente con el entorno que nos rodea y cambiamos la frecuencia de los lugares y las personas con las que vivimos.

El hombre es un excelente conversor de energía, pero no parece ser muy consciente de ello.

Toda esta energía circula físicamente como información a través de la materia (hormonas, enzimas, etc.). A través de la conducción eléctrica celular (neuronas y el corazón) y a través de la disipación de calor. Este sistema energético e informativo está compuesto por estructuras especializadas y por formaciones anatómicas responsables de toda nuestra regulación de la homeostasis y de la actividad muscular. Esta energía informativa es lo que somos y cómo somos.

Cómo sabemos que no estamos bien

Nuestro cuerpo es la mejor fuente de información sobre su funcionamiento mental, emocional y espiritual. Es importante aprender a “escucharlo“. El cuerpo tiene una sabiduría de millones de años de evolución. Sabe mucho más de la vida que nuestra mente. Si no nos “sentimos bien” podemos tener un problema a nivel de la estructura debido a la mala alineación de los huesos o tejidos, o a nivel de la bioquímica cuando “el combustible” que le damos a nuestras células no es el más apropiado y provoca la acumulación de toxinas, virus, bacterias u hongos. A nivel de la energía cuando se perturban los productores y conductores de la misma. Y debido a que la energía está vinculada a la información, cualquier cambio en uno de los otros niveles está acompañado de un cambio informativo en la matriz o en las memorias de la célula.

Lo qué pueden provocar nuestros pensamientos

Los pensamientos negativos descompensan los átomos energéticamente, promoviendo el desplazamiento de los electrones de sus órbitas atómicas. Desencadenando la desarmonía energética en la estructura de las células y la consiguiente expulsión de los electrones de las órbitas de los átomos que las constituyen.

Los pensamientos positivos armonizan la estructura dinámica de los átomos reconectando los electrones a sus respectivas órbitas. Lo que resulta en la armonización del sistema energético de la célula y la consiguiente reconducción de su estado normal.

La energía que se causa ambos procesos es la misma. Lo que diferencia el pensamiento negativo del positivo es la información asociada a él.

El pensamiento, al ser una forma de energía emitida por el alma, al impregnarse de emociones negativas como el miedo, el odio, la envidia, el mal, los celos, puede provocar el desplazamiento de electrones de sus órbitas atómicas, causando sufrimiento y enfermedad.

Energía vs Información

Hablamos de bloqueos de energía, pero nunca pensamos en los bloqueos de información, baja energía pero no en baja información, energía incompatible y no en información incompatible. En general, así como usamos cualidades como: buena, mala, alta, baja o intensa para la energía, deberíamos aplicar exactamente las mismas cualidades a la información. De la misma manera, así como hay diferentes formas de energía, también hay diferentes formas de información en nuestro cuerpo.

La terapia de información consiste en recuperar la información que falta en nuestro cuerpo, y en eliminar la información obsoleta.

¿Qué es la Terapia Bioenergética Cuántica?

Cada organismo, célula, elemento u órgano tiene una frecuencia electromagnética única e identificable. Las perturbaciones en el campo electromagnético del cuerpo después de un cierto tiempo generan cambios que luego se manifestarán a nivel de modificaciones bioquímicas.

La terapia se realiza con la ayuda de un aparato que combina el análisis y el equilibrio tanto a nivel de energía como a nivel de información. Es una metodología correctiva de las disfunciones bioenergéticas del cuerpo humano. Es una técnica terapéutica que ayuda al individuo a reencontrarse con su cuerpo, a percibir lo que realmente sucede en las profundidades de su ser. Ayuda a liberar las emociones, sentimientos, creencias y a activar las funciones necesarias para la vida.

Ayuda a eliminar los traumas y la información negativa adquirida de forma hereditaria, llevando a las personas a encontrar el equilibrio cuerpo/mente. En el trabajo de la conciencia, hay una apertura progresiva de la conciencia a medida que el pulso energético se expande y los circuitos energéticos se vuelven más fluidos.

Cuando el campo magnético está en orden, el cuerpo está sano. Esta terapia consiste en la inducción de frecuencias que reequilibrarán el cuerpo permitiéndole encontrar el bienestar relacionado a un equilibrio saludable.

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